Hijos De Dios

1. Se purifica. 1Jn. 3:1-3; Jn 15:3

1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. 3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. 3  Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 

2. No practica el pecado. 1Jn. 3:6,9; Jn 8:34

6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 34  Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 

3. Ama a su hermano. 1Jn 3:11,14,15; Jn 13:35

11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. 15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 35  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. 

4. Tiene la seguridad de hacer solo lo que agrada a Dios. 1Jn. 3:19-22; Sal 40:6-8

19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; 20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. 21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; 22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 6  Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.  7  Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí;  8  El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón. 

Lectura: 1 Juan 3:1-24
Texto: 1 Juan 3:18